Asociación de Presbíteras Católicas Romanas
LITURGIA DE ORDENACIÓN
Ordenación al Diaconado
María Teresa Ribeiro Rosa
Loan Rocher
Txus García Pascual
Ordenación al Presbiterado
Belén Repiso Carrillo
Mary Katherine Daniels
Anne Malloy Latour
Obispa ordenante
Bridget Mary Meehan
Río Tíber, Roma, Italia
17 de octubre de 2024
13:00 h
BIENVENIDA
MT: Buenas tardes. Me llamo Mary Theresa Streck y soy una presbítera católica romana de Albany, Nueva York. Hoy seré la encargada de guiaros durante la ceremonia.
Una ordenación es una ceremonia sagrada. Os rogamos que pongáis ahora en silencio vuestros teléfonos móviles.
Desde la Asociación de Presbíteras Católicas Romanas, os damos la bienvenida a la ordenación pública como presbíteras de Belén Repiso Carrillo, Mary Katherine Daniels y Anne Latour y, como diaconisas y diácono, a la de Loan Rocher, María Teresa Ribeiro Rosa y Txus García Pascual.
Nos reunimos todas juntas en este camino de las buenas nuevas de quienes anhelan para la vida del mundo la plenitud del Cuerpo de Cristo.
La evidencia histórica y arqueológica nos revela que tanto las mujeres como los hombres sirvieron como diáconos y diaconisas, sacerdotes y presbíteras, y obispos y obispas durante los primeros mil doscientos años de historia de la Iglesia.
Con la ordenación de diaconisas y presbíteras, continuamos la renovación de nuestras primeras tradiciones cristianas. Celebramos que Jesús invitó a las mujeres, así como a los hombres, a liderar la construcción del Reino y que envió al Espíritu, Sofía (sabiduría), a vivir con nosotras y guiarnos en el camino a convertirnos en Iglesia.
Nuestra Obispa ordenante es Bridget Mary Meehan. Bridget Mary es miembro del equipo pastoral de la Comunidad Católica Inclusiva María Madre de Jesús de Sarasota, Florida.
MT: Damos ahora la bienvenida a la obispa Bridget Mary Meehan, que nos reúne como la Iglesia universal. Poneos en pie y uníos a nuestro canto de entrada:
Oración de entrada: All Are Welcome (Todas son bienvenidas), de Marty Haugen
https://www.youtube.com/watch?v=GlnVLP0qFEo
All are Welcome
Let us build a house
Where love can dwell
And all can safely live
A place where
Saints and children tell
How hearts learn to forgive
Built of hopes and dreams and visions
Rock of faith and vault of grace
Here the love of Christ shall end divisions
All are welcome, all are welcome
All are welcome in this place
Let us build a house where prophets speak
And words are strong and true
Where all God's children dare to seek
To dream God's reign anew
Here the cross shall stand as witness
And a symbol of God's grace
Here as one we claim the faith of Jesus
All are welcome, all are welcome
All are welcome in this place
Let us build a house where love is found
In water, wine and wheat
A banquet hall on holy ground
Where peace and justice meet
Here the love of God, through Jesus
Is revealed in time and space
As we share in Christ the feast that frees us
All are welcome, all are welcome
All are welcome in this place
ORACIÓN DE ENTRADA
Obispa: Nos reunimos hoy con alegría por esta ordenación y comenzamos en el nombre de Dios, fuente de todo ser, Palabra Eterna y Espíritu Santo,
Todas: Amén.
Obispa: Nuestro Dios está con vosotras.
Todas: Y con tu espíritu.
Obispa: Oremos: Dios amoroso, Jesús, nuestro hermano, que no enseñó a los discípulos y discípulas a ser servidos, sino a servir. Oramos por estas ordenandas, para que sirvan a sus hermanas y hermanos. Para que sean eficientes en su trabajo y perseveren en su oración, desempeñando su ministerio con compasión y preocupación por todos y todas.
Todas: Amén.
MT: Tomad asiento mientras presentamos a las candidatas a la ordenación.
PRESENTACIÓN de las CANDIDATAS AL DIACONADO
MT: Ahora presentaremos a las candidatas para el diaconado. Christina Moreira, en su condición de acompañante de programa, irá llamando a cada una de las candidatas.
Christina va llamando por separado a cada una de las candidatas.
Christina: Loan Rocher
Loan: Aquí estoy. Estoy lista.
Christina: Querida Obispa, la Santa Iglesia te pide que ordenes diaconisa a Loan.
Obispa: ¿Sabes si es digna?
Christina: Se ha preguntado a las personas responsables. Ellas atestiguan que la consideran digna. Estoy aquí para dar testimonio y representar a la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, mientras presentamos a Loan para la ordenación.
Testimonio a favor de Loan (3 minutos)
Christina: María Teresa Ribeiro Rosa
María Teresa: Aquí estoy. Estoy lista.
Christina: Querida Obispa, la Santa Iglesia te pide que ordenes diaconisa a María Teresa.
Obispa: ¿Sabes si es digna?
Christina: Se ha preguntado a las personas responsables. Ellas atestiguan que la consideran digna. Bella Isabel Fernández está aquí para dar testimonio y representar a la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, mientras presentamos a María Teresa para la ordenación.
Testimonio a favor de María Teresa (3 minutos)
Christina: Txus García Pascual
Txus: Aquí estoy. Estoy listo.
Christina: Querida Obispa, la Santa Iglesia te pide que ordenes diácono a Txus.
Obispa: ¿Sabes si es digno?
Christina: Se ha preguntado a las personas responsables. Ellas atestiguan que lo consideran digno. Estoy aquí para dar testimonio y representar a la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, mientras presentamos a Txus para la ordenación.
Testimonio a favor de Txus (3 minutos)
Obispa: En el nombre de Jesús, os elegimos a vosotras como nuestras diaconisas.
Todas: Demos gracias a Dios. Aplauso.
MT: Manifestemos nuestra aprobación cantando "Amén".
PRESENTACIÓN de las CANDIDATAS AL PRESBITERADO
MT: Ahora presentaremos a las candidatas para la ordenación al presbiterado. Christina Moreira y Margaret Alderman irán llamando a cada una de las candidatas.
Christina: Belén Repiso Carrillo
Belén: Aquí estoy. Estoy lista.
Christina: Querida Obispa, la Santa Iglesia te pide que ordenes presbítera a nuestra hermana Belén.
Obispa: ¿Sabes si es digna?
Christina: Se ha preguntado a las personas responsables. Ellas atestiguan que la consideran digna. Estoy aquí para dar testimonio y representar a la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, mientras presentamos a Belén para la ordenación.
Testimonio a favor de Belén (3 minutos)
Margaret: Mary Katherine Daniels
Mary Katherine: Aquí estoy. Estoy lista.
Margaret: Querida Obispa, la Santa Iglesia te pide que ordenes presbítera a nuestra hermana Mary Katherine.
Obispa: ¿Sabes si es digna?
Margaret: Se ha preguntado a las personas responsables. Ellas atestiguan que la consideran digna. Karen Daniels está aquí para dar testimonio y representar a la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, cuando presentemos a Mary Katherine para la ordenación.
Testimonio a favor de Mary Katherine (3 minutos)
Margaret: Anne Latour
Anne: Aquí estoy. Estoy lista.
Margaret: Querida Obispa, la Santa Iglesia te pide que ordenes presbítera a nuestra hermana Anne.
Obispa: ¿Sabes si es digna?
Margaret: Se ha preguntado a las personas responsables. Ellas atestiguan que la consideran digna. Estoy aquí para dar testimonio y representar a la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, mientras presentamos a Anne para la ordenación.
Testimonio a favor de Anne (3 minutos)
Obispa: En el nombre de Jesús, os elegimos como nuestras presbíteras.
Todas: Demos gracias a Dios. Aplauso.
MT: Manifestemos nuestra aprobación cantando "Amén".
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera lectura: (Anne) Lectura de los profetas Miqueas e Isaías.
Miqueas 6:8
"Pueblo mío, te esfuerzas por saber lo que Dios quiere, y actúas como si no recordaras nada de tu historia, como si no supieras nada. Desde el principio de los tiempos, ha habido un mensaje de Dios. Lo que Dios quiere es esto, SOLO esto: ¡Que vivamos con justicia, que amemos con ternura y que caminemos con integridad en la presencia de Dios!
Palabra de Dios.
Todas: Demos gracias a Dios.
Salmo responsorial: You Have Anointed Me (Tú me has ungido), The Dameans
Segunda lectura: (Belén) Lectura de la Carta de Pablo a los Romanos
Romanos 16:1-7
Os recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la Iglesia de Céncreas. Os pido que la recibáis en el Señor de un modo que sea digno de su pueblo y que la ayudéis en cualquier cosa que necesite de vosotras. Pues también ella ha sido benefactora de muchas personas, incluso de mí mismo.
Saludad a Priscila y Aquila, mis colaboradores en la obra de Cristo Jesús. Ellos arriesgaron su vida para salvar la mía. No solo yo les estoy agradecido, sino también todas las iglesias de los gentiles.
Saludad también a la Iglesia que se reúne en su casa.
Saludad a mi querido amigo Epéneto, que fue el primer converso de Cristo en la provincia de Asia.
Saludad a María, que con tanto afán ha trabajado por vosotras.
Saludad a Andrónico y a Junia, mis compatriotas judíos que estuvieron conmigo en prisión. Ellos son ilustres entre[d] los apóstoles y estuvieron en Cristo antes de que lo estuviera yo.
Palabra de Dios.
Todas: Demos gracias a Dios.
Aclamación del Evangelio: Aleluya
selección de Alléluia de Taizé
https://youtu.be/THKZg8mBoGk?si=63ISXoHQ6PBts_pf
Evangelio: (Christina) Lucas 8:1-3, Juan 20:11-18.
Lectura de los Evangelios de Lucas y Juan
Jesús recorría las ciudades y aldeas proclamando la buena nueva del Reino de Dios. Con Jesús iban los doce, así como algunas mujeres a las que había curado de espíritus malignos y enfermedades: María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios; Juana, la mujer de Cusa, el administrador de la casa de Herodes; Susana, y otras muchas que contribuían con su propio dinero al sostén de Jesús y de los doce.
11 María se quedó llorando ante el sepulcro. Durante su llanto, se inclinó para mirar dentro del sepulcro 12 y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.
13 Le preguntaron: "Mujer, ¿por qué lloras?".
"Se han llevado a mi rabí", dijo ella, "y no sé dónde lo han dejado". 14 Dicho esto, se volvió y vio a Jesús allí de pie, pero no se dio cuenta de que era Jesús.
15 Él le preguntó: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿Quién es ese que buscas?"
Ella, pensando que era el jardinero, le dijo: "Señor, si es usted quien se lo ha llevado, dígame dónde lo ha dejado y me lo llevaré conmigo."
16 Jesús le dijo: "María".
Ella se volvió hacia él y le dijo: "¡Rabboni!" -que significa "Maestro"-.
17 Jesús le dijo: "No te aferres a mí, porque todavía no he subido a mi Abba. Ve más bien a las hermanas y a los hermanos y diles: ‘Estoy subiendo a mi Abba y a vuestro Abba, a mi Dios y a vuestro Dios’ ".
18 María Magdalena se fue hasta los discípulos: "¡He visto al Maestro!", anunció. Luego les contó lo que le había dicho.
Palabra de Dios.
Todas: Demos gracias a Dios.
HOMILÍA
Homilía: Bridget Mary
RITO DE ORDENACIÓN
MT: Con el pueblo de Dios reunido en esperanza y amor, invocamos ahora al Espíritu de Dios dentro de estas ordenandas que han sido llamadas a servir como diaconisas, y dentro de todas nosotras.
Todo el mundo está sentado.
Canto al Espíritu Santo: Veni Sancte Spiritu (Ven, Espíritu Santo)
Texto: Ven, Espíritu Santo; versos tomados de la Secuencia de Pentecostés; Comunidad de Taizé, 1978; Melodía: Jacques Berthier, 1923-1994 © 1979, Les Presses de Taizé, GIA Publications, Inc, agente
Todos los derechos reservados. OneLicense.Net, licencia nº 918140
Examen de las candidatas para el diaconado
MT: Invitamos a que se acerquen a Loan, María Teresa y Txus, candidatas al diaconado.
Las candidatas se adelantan y se sitúan en el centro, de frente a la congregación.
Obispa: Queridas mías, antes de recibir el Orden de Diaconisa, se os pide que proclaméis ante la congregación que aceptáis voluntariamente este oficio y ministerio.
Obispa: Así que os pregunto: ¿Estáis listas para ser ordenadas para el ministerio de la Iglesia a través de la imposición de manos y del don del Espíritu Santo?
Cada una de las candidatas responde:
Loan, María Teresa y Txus: Estoy lista.
Representante de la Comunidad – Sylvaine: ¿Estáis listas para cumplir fielmente el oficio de diaconisa y servir al pueblo de Dios?
Loan, María Teresa y Txus: Estoy lista.
Obispa: ¿Estáis listas para desempeñar el ministerio de diaconisa con dedicación desinteresada y apoyando a nuestras obispas y presbíteras?
Loan, María Teresa y Txus: Estoy lista.
Obispa: ¿Estáis listas para celebrar fielmente los misterios de Cristo, tal como nos han sido transmitidos, para la gloria de Dios y el florecimiento de la gracia en el pueblo de Dios?
Loan, María Teresa y Txus: Estoy lista.
Obispa: ¿Estáis listas para vivir desde el Espíritu interior, para ser una persona de oración y, en este Espíritu, para rezar con y por el pueblo de Dios por el mundo entero?
Loan, María Teresa y Txus: Estoy lista/o.
Representante de la Comunidad – Sylvaine: ¿Estáis listas para apoyar a los pobres y a los enfermos y para ayudar a las personas sin hogar y a los necesitados?
Loan, María Teresa y Txus: Estoy lista.
Obispa: ¿Estáis listas para moldear vuestras vidas según el modelo y el ejemplo de Cristo, cuyo cuerpo y sangre os han sido confiados para que los compartáis con el pueblo de Dios?
Loan, María Teresa y Txus: Con la ayuda de Dios, estoy lista/o.
Obispa: Que Dios lleve a término la buena obra que ya se ha iniciado dentro de vosotras.
Todas: Amén.
Las ordenandas para el diaconado regresan a sus asientos.
Examen de las candidatas para el presbiterado
MT: Invitamos a que se acerquen a Belén, Mary Katherine y Anne, candidatas a la ordenación presbiteral.
Las candidatas se adelantan y se sitúan en el centro, de frente a la congregación.
Obispa: Mis queridas hermanas, antes de recibir el Orden de Presbítera, se os pide que proclaméis ante esta congregación que aceptáis voluntariamente este oficio y ministerio. Así que os pregunto: ¿Estáis decididas a ser ordenadas para el ministerio presbiteral de la Iglesia a través de la imposición de manos y del don del Espíritu Santo?
Belén, Anne y Mary Catherine: Estoy lista.
Representante de la Comunidad – Blanca: ¿Estáis listas para cumplir fielmente el oficio de presbítera y servir al pueblo de Dios?
Belén, Anne y Mary Catherine: Estoy lista.
Obispa: ¿Estáis listas para celebrar fielmente los misterios de Cristo, tal como nos han sido transmitidos, para la gloria de Dios y el florecimiento de la gracia en el pueblo de Dios?
Belén, Anne y Mary Catherine: Estoy lista.
Representante de la Comunidad – Cathy Collins ¿Estáis listas para vivir digna y sabiamente el ministerio de la palabra, predicando el Evangelio y enseñando la fe de Jesús y de nuestra Iglesia?
Belén, Anne y Mary Catherine: Estoy lista.
Obispa: ¿Estáis listas para consagrar vuestra vida a la santa obra de Dios con toda la creación y a uniros estrechamente al Cristo que vivió y nos enseñó la justicia en las bienaventuranzas y en las obras de misericordia?
Belén y Anne: Estoy lista, con la ayuda de Dios.
Obispa: Que Dios lleve a término la buena obra que ya se ha iniciado dentro de vosotras.
Todas: Amén.
Las ordenandas para el presbiterado regresan a sus asientos.
La obispa que preside permanece de pie.
Letanía de los Santos y las Santas y Postración de las Candidatas
MT: Invitamos a las ayudantes de las ordenandas a colocar las alfombras de postración en el pasillo central.
MT: Invitamos ahora a postrarse a las candidatas a la ordenación mientras se canta la Letanía de los Santos y las Santas. La postración es un acto de entrega amorosa a Dios. Invocamos a las que nos han precedido en la comunión de los santos y las santas, a nuestros amigos y amigas, a los y las profetas de Dios y a todas las mujeres y hombres santos.
Las candidatas se postran sobre sus alfombras.
Obispa: Con gratitud, rogamos a nuestro Dios amoroso que les conceda a estas ordenandas, llamadas a ser diaconisas y presbíteras, gracia y bendición en abundancia.
Se canta la Letanía de los Santos y las Santas.
Al final de la Letanía de los Santos y las Santas:
Obispa: Oremos: Dios misericordioso y amoroso, Tú escuchas nuestras oraciones y las de tus ángeles y santos y santas. Derramas sobre estas ordenandas la bendición de tu sabiduría y la gracia e integridad del orden de diaconisa y presbítera. Ahora que nos acercamos al momento de la ordenación, sostenlas cerca de ti con tu amor inquebrantable. Tú que estás con nosotras, ahora y siempre.
Todas: Amén.
MT: Invitamos a las/os ordenandas/os para el diaconado a que os acerquéis a las sillas para la imposición de manos. Ordenandas para el presbiterado, tomad asiento.
Las candidatas se levantan todas juntas y van a sentarse delante de la congregación.
Imposición de manos de las diaconisas
MT: Llegamos al momento más sagrado del rito de ordenación; la imposición de manos de las diaconisas, que celebramos en reverente silencio. El gesto es la oración y no se pronuncia palabra alguna. La Obispa impone las manos a las ordenandas y recita por encima de ellas la plegaria de consagración. Seguidamente, tras la imposición de manos sobre la presbítera por parte de la Obispa, se invita a la comunidad a que se acerque para imponer las manos sobre todas las ordenandas, diaconisas y presbíteras.
La Obispa le impone en silencio las manos a las candidatas. Sin música.
Plegaria de consagración de las diaconisas y diácono
MT: Nuestra obispa recitará ahora una plegaria de consagración por nuestras diaconisas que acaban de ser ordenadas.
Obispa: Te alabamos, Dios todo amor, e invocamos tu nombre. Tú que estás con nosotras y que nos das toda la gracia. Tú que llamas a las personas al santo servicio y que las eliges para los órdenes de la Iglesia.
Dios amoroso, que renuevas todas las cosas con tu energía. Todo lo ordenas según tus designios eternos. A través de tu palabra, tu sabiduría y del poder del amor, nos provees de lo que necesitamos durante las diferentes etapas de la vida.
Bendijiste abundantemente a tu Iglesia y diseñaste maravillosamente el Cuerpo de Cristo con una gran diversidad de miembros. Nos unes y santificas en tu Espíritu.
Das vida y crecimiento a esta tu Iglesia. Para alabanza de tu Nombre, estableciste el triple ministerio de órdenes y dotaste de dones sagrados a la Iglesia, y escogiste desde un principio fieles siervos para el ministerio de tu pueblo santo.
Así que la Iglesia crecía, los y las apóstoles, guiados por el Espíritu, separaron a siete personas avezadas para que sirvieran de ayudantes en el ministerio diario. El deseo de los y las apóstoles era poder quedar libres para la oración y la proclamación de la Palabra.
Fue en estas personas escogidas que confiaste la oración y el ministerio de la congregación a través de la imposición de manos. Presentamos ante ti, humildemente, a estas diaconisas y diácono.
(La Obispa extiende las manos por encima de las diaconisas e invita a todas las personas a hacer lo mismo)
Obispa: Os invito ahora a vosotras, la congregación, a que os unáis a mí, extendiendo las manos sobre estas diaconisas y diácono mientras abrazamos al Espíritu que hay en ellas y en todas nosotras.
El Espíritu de Dios os fortalece para desempeñar fielmente vuestro ministerio.
El Espíritu de Dios os llama a sanar y reconciliar.
El Espíritu de Dios os guía en vuestro trabajo en pro de la paz y de la justicia para todas las personas.
El Espíritu de Dios os anima a la obediencia profética y liberadora.
Juntas, somos una en Cristo, amando y sirviendo como el pueblo santo de Dios.
Todas: Amén.
Las nuevas diaconisas y el diácono permanecen delante de la congregación durante su investidura.
Investidura con estola de las diaconisas y el diácono
MT: Invitamos a las personas a las que se les pidió a que den un paso al frente y que nos representen a todas a través de la investidura en sus estolas de estas diaconisas recién ordenadas para el ministerio.
Estas personas regresan a sus asientos después de investir a las nuevas diaconisas. Las diaconisas y el diácono permanecen de pie junto al altar.
Presentación del Evangelio
Christina le lleva el Evangeliario a la Obispa, que a su vez se lo entrega a cada una de las diaconisas y al diácono.
Obispa: "Recibe el Evangelio de Cristo, del que eres ahora mensajera/o. Cree lo que lees, enseña lo que crees y practica lo que enseñas".
Las diaconisas devuelven el libro a la Obispa.
Obispa: Es con gran júbilo que os presentamos a nuestras recién ordenadas diaconisas.
Aplauso.
La Obispa y las diaconisas intercambian el signo de la paz y estas últimas regresan a sus asientos.
Imposición de manos de la presbítera
MT: Invitamos a que se acerquen a Belén, Mary Katherine y Anne, candidatas a la ordenación presbiteral.
MT: Llegamos al momento más sagrado del rito de ordenación; la imposición de manos de las presbíteras, que celebramos en reverente silencio. El gesto es la oración y no se pronuncia palabra alguna.
La Obispa se dirige a su lugar para la imposición de manos.
La Obispa le impone en silencio las manos a la candidata.
La Obispa regresa a su silla.
MT: Vosotras, el pueblo de Dios, el Cuerpo de Cristo, estáis invitadas a acercaros en silencio para continuar con esta acción sagrada de imposición de manos a estas elegidas.
Las acomodadoras asisten a la congregación en la procesión de la imposición de manos.
Durante este tiempo se reproduce música instrumental.
Después de que la última persona haya impuesto las manos a las ordenandas, las presbíteras y diaconisas recién ordenadas continuarán sentadas.
Plegaria de consagración de la presbítera
MT: Nuestra obispa recitará ahora una plegaria de consagración por nuestras presbíteras que acaban de ser ordenadas.
Obispa: Dios amoroso y misericordioso, tú estás siempre presente para nosotros. Tu Espíritu, tu aliento de vida que habita en nosotros, es la fuente de toda bendición que asegura nuestro crecimiento y estabilidad.
En comunión con los santos y las santas, con tus amigos y amigas, tus profetas y nuestras antepasadas, tu presencia está en toda la creación. Tú nos apoyas con tus dones de sabiduría y patrones de orden. Llamaste a los líderes para que sirvieran y guiaran a tu pueblo pastoral.
El número de líderes creció y su ministerio fue reconocido a través de ritos sagrados. En el desierto y a través de Moisés, extendiste tu Espíritu a Aarón, a Miriam y a todas las mujeres y hombres santas y santos de Israel.
Llamaste a setenta sabios para ayudarles a guiar de la esclavitud a la libertad a una comunidad exiliada. Entre los hijos de Aarón y de Miriam repartiste la plenitud de tu poder. Proporcionaste un número suficiente de líderes dignos para un número cada vez mayor de ritos de adoración.
Con ese mismo cuidado amoroso, llamaste a las mujeres y a los hombres de generaciones posteriores para que sirvieran con los discípulos de Jesús. Ellos y ellas continuaron su obra de sanación y enseñanza. Se amaron y apoyaron mutuamente, se convirtieron en defensores de la justicia y en profetas de la paz. Predicaron el Evangelio por todo el mundo.
Dios misericordioso, tú concedes a esta mujer las gracias del presbiterado. Renuevas en ella el espíritu de santidad. Tú le das fuerza, sabiduría y los dones de tu Espíritu.
Junto con el pueblo de Dios, Tú la inspiras y la bendices mientras responde a tu llamada en amoroso servicio.
La Obispa extiende las manos por encima de la presbítera e invita a todas las personas a hacer lo mismo.
Os invito ahora a vosotras, la congregación, a que os unáis a mí, extendiendo las manos sobre esta mujer mientras abrazamos al Espíritu que hay en ella y en todas nosotras.
El Espíritu de Dios os fortalece para desempeñar fielmente vuestro ministerio.
El Espíritu de Dios te llama a sanar y reconciliar.
El Espíritu de Dios os guía en vuestro trabajo en pro de la paz y de la justicia para todas las personas.
El Espíritu de Dios os anima a la obediencia profética y liberadora.
Juntas, somos una en Cristo, amando y sirviendo como el pueblo santo de Dios.
Todas: Amén.
La Obispa regresa y se sienta. La presbítera recién ordenada se coloca delante de la congregación para la investidura.
Investidura
MT: Invitamos a las personas a las que se les pidió a que den un paso al frente y que nos representen a todas a través de la investidura en su casulla y estola de estas presbíteras recién ordenadas para el ministerio.
Unción de las manos
El asistente de la candidata (Dave) trae el crisma a la Obispa.
MT: Las manos de nuestra recién ordenada presbítera serán ahora ungidas para el servicio presbiteral.
MT trae el aceite a la Obispa.
La Obispa se acerca a la recién ordenada y la unge diciendo:
Obispa: Dios ungió a Jesús, el Cristo, mediante la inhabitación del Espíritu. Que Jesús actúe a través de ti para bendecir al Pueblo de Dios y ofrecer amistad y unidad en la mesa.
La Obispa y la presbítera se sitúan en el centro y delante de la congregación.
Obispa: Es con gran júbilo que os presento a nuestras nuevas presbíteras.
Durante los aplausos, la acomodadora indica a las elegidas que se dirijan al fondo de la congregación para prepararse para la procesión de ofrendas.
La Obispa y la presbítera recién ordenada regresan a sus asientos.
Preparación de la mesa para la Eucaristía y la colecta
Procesión de ofrendas
Se traen el pan y el vino a la Obispa. Mary Theresa ayudará a las diaconisas.
La presbítera recién ordenada se acerca al frente de la congregación y se coloca al lado de la Obispa.
Comienza la procesión para la presentación del cáliz y la patena para la nueva presbítera.
Presentación del cáliz y la patena
Las elegidas para ser representantes de la congregación le acercan a la Obispa los cálices y las patenas para las nuevas presbíteras.
La Obispa entrega el cáliz y la patena a las nuevas presbíteras.
Obispa: Recibid estos dones que os ha confiado el pueblo de Dios para esta comida sagrada de recuerdo y acción de gracias, en alabanza, esperanza y servicio amoroso.
En la mesa, las diaconisas sirven el vino en los cálices y parten el pan en las patenas.
LITURGIA DE LA EUCARISTÍA
Ofrecimiento de las ofrendas
La Obispa y las diaconisas y la presbítera recién ordenadas se acercan a la mesa.
Obispa: (alzando el pan) Bendito seas, Dios de toda la creación. Por Tu bondad tenemos este pan para ofrecer, que la tierra ha dado y las manos humanas han hecho. Será para nosotras pan de vida.
Todas: Bendito sea Dios por siempre.
Obispa: (alzando el cáliz) Bendito seas, Dios de toda la creación. Por Tu bondad tenemos este vino para ofrecer, fruto de la vid y del trabajo de manos humanas. Será para nosotras nuestra bebida espiritual.
Todas: Bendito sea Dios por siempre.
Obispa: Nuestro Dios está con vosotras.
Todas: Y con tu espíritu.
Obispa: Levantad vuestros corazones.
Todas: Los levantamos a nuestro Dios.
Obispa: Démosle gracias a nuestro Dios misericordioso.
Todas: Es justo darle gracias a Dios y alabarle.
Obispa: Dios todo amor y siempre vivo, más allá de toda imaginación, te damos gracias por el don de la conciencia que nos permite reconocer tu presencia y acción en nuestro universo. Todo lo que tenemos, todo lo que vemos, todo lo que hacemos, todos los que amamos y todos los que nos aman, revelan tu presencia que nos sostiene. Te damos gracias por tu presencia que anima la vida y todo lo que existe.
Belén: Te expresas en la vida humana y a través de nosotras cantas y bailas, hablas y escribes, amas y creas. En esto se funda por siempre nuestra esperanza, y por ello te damos gracias y te alabamos sin cesar. Nos unimos a los santos y santas de todos los tiempos y lugares que cantan eternamente a Tu gloria:
Todas: Santo, Santo, Santo es el Señor Dios del Universo
https://youtube.com/watch?v=REdDYenTeV8&feature=shared
Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo
Mary Katherine: Dios misericordioso, vivimos, nos movemos y existimos en Ti. Damos gracias por quienes a lo largo de la historia han afirmado tu presencia misericordiosa y han movido a tu pueblo a dar testimonio. Ellos y ellas han dado testimonio de tu presencia viviendo una vida caracterizada por el amor, la misericordia, la compasión, la generosidad y el perdón.
Anne: Te damos gracias por Jesús, que tanto amor dio, que con tanta claridad enseñó, y que con tanta valentía predicó. Liberó a las personas de imágenes, ideas y prácticas religiosas que las ataban al miedo y a un sentimiento falso de separación de ti. A través de Jesús, sabemos que nuestras acciones misericordiosas se convierten en una parte más de tu vida. En Jesús vemos que tu Espíritu nos desafía a hacer más visible tu presencia en la tierra.
Obispa: Te damos gracias por tu Espíritu de vida y amor entre nosotras. Estamos agradecidas porque tu Espíritu nos libera para descubrir tu presencia en nosotras y en toda la Creación. Por eso, te damos gracias y te alabamos. Os invitamos a vosotros y vosotras, Pueblo de Dios, a extender las manos y a orar juntas:
Todas: Dios misericordioso, intensifica la presencia de tu Espíritu en estas ofrendas que te presentamos, para que estas, y también nosotras, nos convirtamos en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo para nuestra integridad y la integridad de toda la creación.
Todas: Recordamos que la noche antes de morir, mientras cenaba con sus amigos y amigas, Jesús tomó el Pan, y pronunció la bendición, lo partió y se lo ofreció diciendo: Tomad y comed, este es mi cuerpo.
(Pausa)
Todas: Terminada la cena, Jesús tomó el cáliz de vino, y pronunció la bendición, y se la ofreció diciendo: Tomad y bebed de la Alianza renovada por mi vida en vosotros. Haced esto en conmemoración mía.
Diaconisas: Proclamemos el misterio de nuestra fe.
Todas: Nutridas con tu Palabra, alimentadas con tu alimento, llamadas de nuevo a ser tu pueblo, te alabamos.
Belén: Dios misericordioso, por medio de Jesús nos confiaste esta prenda de amor. Celebramos la memoria de su vida, muerte y resurrección, y te traemos los dones que tú nos has dado: la reconciliación, la justicia y la paz. Tú nos llenas de tu Espíritu al compartir esta comida. Tú nos mantienes en comunión las unas con las otras y con todos los seres vivos. Tu Espíritu nos convierte en signos de unidad, modelos de igualdad e instrumentos de tu paz.
Mary Katherine: Inspira a nuestros líderes, tanto religiosos como políticos, para que actúen sin miedo al realizar tu justicia. Que se conviertan en pacificadores, transformadores de tu Iglesia y de la sociedad, en pro de la abundancia para todos los seres vivos y nuestro planeta.
Anne: Nos has reunido en torno a esta mesa con lazos de amistad, con María, la Madre de Jesús, los y las apóstoles y todos los santos y santas. Que todas las personas que de alguna forma estén sufriendo sean fortalecidas y consoladas por tu Presencia. Bendice a todas aquellas que nos han precedido y llévalas a la alegría y a la paz duraderas de tu presencia.
Obispa: Tú reúnes a mujeres, hombres, niños y niñas de todas las razas, lenguas, religiones y modos de vida para compartir tu banquete eterno y único. En tu presencia, te damos gloria con toda la creación y con Jesús, por medio del cual fluye tu bondad.
La Obispa sostiene el Pan, la presbítera recién ordenada sostiene el cáliz.
Obispa y todas: Por Cristo, con él y en él, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria, Dios todo amor, por los siglos de los siglos.
Todas: Gran Amén (cantado)
ORACIÓN DE JESÚS
Obispa: Recemos todas juntas la oración que Cristo nos enseñó:
Padre nuestro tú que estás, Simon & Garfunkel
https://youtu.be/D5v_0A44Buo?si=B8xP4XyksH_LVghd
Todas: Padre nuestro, Madre nuestra...
ORACIÓN PARA LA PARTICIÓN DEL PAN
Obispa: Uníos en la oración para la partición del pan:
Todas: Dios amoroso, Tú que nos llamas a vivir el Evangelio de la paz y de la justicia.
Viviremos con justicia.
Dios amoroso, Tú que nos llamas a ser tu presencia en este mundo.
Amaremos con ternura.
Dios amoroso, Tú que nos llamas a decirle las verdades a los poderosos.
Caminaremos con integridad.
La Obispa sostiene el pan, las presbíteras recién ordenadas sostienen el cáliz:
COMUNIÓN
Obispa: Este es el Pan de Vida. Bienaventuradas somos las que hemos sido llamadas a esta Mesa.
Todas: Jesús, tú afirmas nuestra dignidad y, por medio de tu palabra, sanaremos al mundo.
Durante la comunión, las ministras dicen:
Todas las ministras reciben después de la congregación.
Cantos de Comunión: I Chose You https://youtu.be/grOQz41gVQc?si=GRUbEYl-UVSBSqgW
Raise me up (feat. Les Petits Chanteurs à la Croix de Bois)
https://youtu.be/xPtvEvw4_wk?si=qf5Px0qrYWXoFxpM
Después de que todo el mundo haya comulgado, las diaconisas y la presbítera recogen la mesa.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Obispa: Oremos. Dios amoroso, que nos renuevas con el alimento espiritual de este pan y de este vino. Tú cuidas de estas recién ordenadas y las inspiras como ministras fieles de la Palabra y de los Sacramentos para que provean con generosidad por tu gloria y por el bien de todos los seres vivos. Rezamos esta oración en el nombre de Jesús, nuestro hermano.
Todas: Amén.
ANUNCIOS
MT: Tras la ceremonia, se invita a todas las presbíteras y diaconisas a que se junten para una foto de grupo. Seguidamente, se da paso a una recepción. Un caluroso agradecimiento a todas las personas que han participado hoy en esta hermosa e histórica ordenación.
BENDICIÓN
Obispa: Poneos en pie y extended las manos mientras rezamos nuestra bendición final.
Obispa: Dios amoroso, en este momento, Tú nos atraes hacia Ti y nos haces conscientes, no tanto de lo que hemos dado, sino de todo lo que hemos recibido y de todo lo que tenemos para compartir.
Todas: Amén.
Belen, Mary Katherine y Anne: Tú nos bendices y nos haces avanzar en la obediencia profética a Tu Espíritu.
Todas: Amén.
Diaconisas: Tú nos envías en el poder y la alegría, y con gran valor, a vivir aquello que oramos y profesamos.
Todas: Amén.
SALIDA
Canto de despedida: Color Esperanza, de Diego Torres
https://youtu.be/mqYuFDKjuas?si=mQ6zKDke9Uodz1yN
Sé qué hay en tus ojos con solo mirar
Que estás cansado de andar y de andar
Y caminar
Girando siempre en un lugar
Sé que las ventanas se pueden abrir
Cambiar el aire depende de ti
Te ayudará
Vale la pena una vez más
Saber que se puede
Querer que se pueda
Quitarse los miedos
Sacarlos afuera
Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón
Es mejor perderse que nunca embarcar
Mejor tentarse a dejar de intentar
Aunque ya ves
Que no es tan fácil empezar
Sé que lo imposible se puede lograr
Que la tristeza algún día se irá
Y así será
La vida cambia y cambiará
Sentirás
Que el alma vuela
Por cantar una vez más
Saber que se puede
Querer que se pueda
Quitarse los miedos
Sacarlos afuera
Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón
Saber que se puede
Querer que se pueda
Quitarse los miedos
Sacarlos afuera
Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón
Vale más
Poder brillar
Que solo buscar
Ver el sol
Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón
Saber que se puede
Querer que se pueda
Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón
Saber que se puede
Querer que se pueda
Quitarse los miedos
Sacarlos afuera
Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón
Sabes que se puede
Que puedes intentar (Saber que se puede)
Querer que se pueda
Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón
Saber que se puede
Querer que se pueda
Quitarse los miedos
Sacarlos afuera
Pintarse la cara
Color esperanza
Tentar al futuro
Con el corazón
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